manifiesto formalista…

UNO. Toda persona puede ser un formalista, sin importar actividad, profesión u ocupación. Para ser un formalista no hay ceremonia de iniciación, mejor así. DOS. Nuestro único derecho está en formalizar. TRES. No hacemos nada al pie de la letra. CUATRO. Sabemos que todo tiene que ver con la invención de formas. CINCO. Decimos no a la imitación burda. SEIS. Somos Apolíneos y Dionisiacos, pero en el fondo sabemos que somos todos Apolíneos. SIETE. Nunca leemos de manera Hipersimplificada. OCHO. Sabemos que toda forma tiene algo que decir. NUEVE. Nuestro objetivo último es romper los límites entre lo culto y lo popular. DIEZ. Sabemos y asumimos que somos minoritarios, somos los menos tratando de ser aún menos. ONCE. Nos movemos sólo a través de una intuición de mundo, real e irreal a la vez. DOCE. Nuestra forma de leer es transversal, saltando de un tema a otro como quién cambia de camisa. TRECE. Entregar orden, homogeneizar, distribuir, simplificar, ocupar recursos conocidos, todo esto no pertenece en absoluto a los objetivos de los formalistas sino a los de la domesticación social. CATORCE. La forma es ninguna cosa capaz de convertirse en cualquier cosa. QUINCE. Sabemos que un detalle te puede revelar el universo. DIECISEIS. Nuestro objetivo es hacer plausible la idea de que toda forma no es más que la forma de una forma, forma traducible a todos los códigos posibles, y que este proceso no puede sino desembocar en nuevos códigos generadores de formas, éstas mismas generatrices y apetecibles. DIECISIETE. Ser formalista es ser Barroco; es siempre exagerar. DIECIOCHO. Es equivalente a pájaros que no pueden volar, perros que no pueden correr y hombres más altos que las puertas…no ya un “uso adecuado”. DIECINUEVE. Todos estamos haciendo cosas, más que artistas, que suena hueco y pomposo, somos artesanos, es decir gente que hace cosas. VEINTE. Para los formalistas aprender es una forma de coleccionar: citas y extractos de lecturas diarias, formas, imágenes y también ideas extravagantes. VEINTIUNO. Pensamos en una especie de rebelión por saturación, por desborde. No se trata de hacer menos sino de hacer más. Se trata de decir que no vamos a hacer un relato desprovisto de elementos anexos, sino que vamos a poner 15 relatos en uno. VEINTIDOS. ¿Quiénes somos entonces?, la mayoría de la veces somos simplemente la negación de todo lo que afirma nuestro interlocutor.
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